Hasta el momento no han aparecido yacimientos arqueológicos correspondientes al Paleolítico en Cehegín. Es en el periodo Neolítico cuando encontramos los más antiguos restos arqueológicos en Cehegín, en la cueva de doña Joaquina, Sierra de la Puerta.

Historia de Cehegín...

begastri

Prehistoria

La evolución lógica de los grupos humanos va a conducir progresivamente desde un tipo de vida itinerante, cazadora y recolectora ocasional hasta un tipo de vida sedentaria y basada en la recolección especializada y la domesticación de animales ya desde el Neolítico, hace unos 5.000 años, en este territorio. Es precisamente en el periodo Neolítico cuando encontramos los más antiguos restos arqueológicos en Cehegín, en la cueva de doña Joaquina, Sierra de la Puerta.

Desde el Neolítico hasta el final de la Prehistoria en Cehegín encontramos los siguientes periodos, que se corresponden con diversas culturas:

  • Neolítico
  • Calcolítico
  • Edad del Bronce
  • Periodo Ibérico

El Neolítico ya se manifiesta por un tipo de vida sedentaria, asociado a la agricultura (en Egipto y  Oriente Próximo) y en nuestra tierra asociado a lo que se denomina recolección especializada, domesticación de animales, la fabricación y uso de la cerámica, y donde los útiles líticos son ya muy perfeccionados, con herramientas de piedra pulimentada, en muchos casos con instrumentos de gran belleza. En Cehegín está presente entre el 5.000 y 3.000  a. de C.

 La Edad del Cobre, denominada Calcolítico o Eneolítico,  que significa piedra y cobre, es el periodo en que se utiliza el cobre junto con instrumentos líticos, y que en Cehegín se desarrolla en torno al 3.000-1.500 a. de C. Existen una gran cantidad de yacimientos esparcidos por el término municipal y quizá lo más llamativo sean las pinturas rupestres de tipo levantino que se encuentran en las cuevas de la Peña Rubia, asociadas, al parecer, a enterramientos de época calcolítica y también de la anterior neolítica.  Los cuchillos y espadas de cobre, ajuares funerarios ricos, enterramientos colectivos, son típicos de este periodo.

El periodo Calcolítico va siendo sustituido progresivamente por el Bronce que aquí, como en todo el territorio del sureste peninsular, viene manifestado por la llamada cultura argárica, con diversos yacimientos como el del Morro de la Cerámica, la Cabecica del Trigo, el Portillo de la Sierra de la Puerta y un yacimiento en los Cuchillos de la Lavia, entre otros.

Desde aproximadamente el siglo VI-V a. de C. ya encontramos a la cultura ibérica plenamente asentada, propia ya de la Edad del Hierro. Sus restos son abundantísimos en todo el territorio municipal de Cehegín. El ejemplo más importante de poblamiento ibérico en este territorio es Begastri, que posteriormente pasará a ser municipio en época romana y sede episcopal en el periodo visigodo. Estuvo amurallada en época ibérica.

Lo iberos tenían una sociedad bastante avanzada, conocían la escritura, y aunque hoy en día se pueden leer los textos, no se han conseguido traducir. Con la cultura ibérica se acaba la llamada Protohistoria (periodo final de la Prehistoria) para comenzar, con la conquista romana de este territorio, la llamada Historia Antigua.

Historia antigua

La Historia Antigua, si la aplicamos a Cehegín, es hablar del mundo romano. Como cierta formalidad, este periodo se extiende desde la conquista romana hasta la desaparición del Imperio. No existía todavía Cehegín pero, en su lugar, estaba la ciudad que le antecede y que fue el eje administrativo de este territorio durante la época romana y también la visigótica, Begastri. Éste era un mundo rural, donde pervivió por mucho tiempo lo ibérico, cuyo substrato se mantuvo entremezclado con la nueva cultura dominadora romana. A nivel arqueológico los restos de esta época son muy abundantes, significándose, como hemos dicho, Begastri como eje principal. Una gran multitud de villas estaban repartidas por el actual término municipal. Debió de ser una ciudad monumental, aunque provinciana, a tenor de los importantes restos y tamaño de las columnas que aparecen en las excavaciones.

La arqueología en Cehegín, decíamos, ha aportado innumerables yacimientos de época romana. Yacimientos importantes como el Paraíso, Betania, el Tollo (donde había varias villas) la Pollera, Gilico, Cantalobos, Canara… Y así podríamos hacer referencia a una infinidad de espacios arqueológicos. Hemos nombrado el Paraíso, un lugar muy importante porque aquí estaba, y aún se conserva, el acueducto que llevaba el agua a Begastri. Además parece ser que existía una gran villa.

Hay una gran diferencia entre la Begastri del siglo I y la del siglo III en adelante. El gran amurallamiento de la ciudad que se produce en el siglo III es prueba de la inestabilidad que sacudía la zona, y la reutilización de materiales antiguos para conformar la muralla y los nuevos edificios sugiere el empobrecimiento general que se sufre desde este siglo en adelante.

Begastri es una superposición de culturas que posiblemente comience en el Calcolítico y que, paulatinamente, dada su ubicación junto al río Quípar, fue ocupada por todas las culturas posteriores hasta la época islámica. Claro está, como hemos dicho, que su punto culminante en importancia política reside en su periodo como sede episcopal, aunque en el mundo romano de los siglos I al III tuvo una cierta importancia de tipo administrativo por ser “municipium” romano.

Historia medieval

El eje de la historia de este territorio entre el siglo V y el VIII gira en torno a la ciudad de Begastri. Desde el siglo VI esta ciudad fue sede episcopal y sus obispos asistieron a los concilios de Toledo. Desde el siglo III la economía sufrió un importante retroceso, el mundo se ruralizó y las ciudades se volvieron más pequeñas y con menos población. Las murallas de época visigótica, herederas de las tardorromanas, estaban construidas con restos, muchos de ellos monumentales, de la ciudad romana.

En el año 713 se produce el pacto de Tudmir o Teodomiro, hito fundamental para entender el posterior desarrollo histórico de esta zona, ya que con él, de facto, el territorio pasa a ser conquista musulmana. Este tratado significa que la toma de Begastri, y de las demás ciudades comprendidas en dicho pacto, o sea, las que estaban dentro de la Chora de Tudmir, se realizó de forma pacífica, de modo que la ciudad pasaba a ser conquistada, pero se respetaban los derechos de los dimníes a su religión y cultura (cristianos y judíos), siempre y cuando pagasen los impuestos requeridos. Se les permitía usar sus antiguas iglesias, pero no construir nuevas. Aquí entramos en el segundo periodo en que podemos dividir la historia de Cehegín, el musulmán. Realmente, la gran ausencia de fuentes escritas sobre el periodo musulmán ha sido un problema a la hora de reconstruir la historia local en este tiempo. Parece ser que Cehegín fue fundada hacia el siglo X, y recibió el nombre de Sinayyiyín, relacionado con la tribu bereber de los Sinayya.

El hisn o castillo de Cehegín debió de ser construido prácticamente en el mismo siglo X, tal vez con la forma clásica de una muralla que se ajusta al terreno accidentado y con un  solo torreón grande, aunque posteriormente fuese evolucionando hasta tener más torres y, ya en época cristiana, fuese adaptado a las formas cristianas, cambiando totalmente de aspecto. La función de este castillo era muy diferente a la de las fortalezas cristianas.

Junto al hisn se fueron asentando, en primer lugar, comerciantes para abastecer a los militares y poco a poco se fueron creando núcleos de casas muy cerca de la muralla, de modo que así nació Cehegín. La evolución política del Califato de Córdoba, su posterior desmembración y las luchas intestinas debieron de tener también su relevancia en esta zona. En el siglo XI se creó el primer Reino Taifa de Murcia y después llegó la invasión de los almorávides, integristas islámicos, la que debió de tener una importante repercusión sobre la posible mozarabía existente en Cehegín, donde aún, al parecer, por los registros arqueológicos en Begastri se mantenía una población residual. Éste debió de ser el fin de los mozárabes y el fin de Begastri. Después de los almorávides llegaría la segunda Taifa, la invasión almohade y la tercera Taifa, llegando hasta el año 1.243, cuando se crea por Castilla, firmado por el infante don Alfonso, futuro Alfonso X, el Protectorado del Reino de Murcia, que va a significar la conquista de facto de Cehegín por los cristianos.

En 1.243 se crea el Protectorado y ya en este mismo momento se dan en tenencia Cehegín y Alquipir a don Gombalt de Entenza. Tras la revuelta mudéjar de 1.264-1.266 a Cehegín se le aplican derechos de conquista junto al Reino de Murcia y, por lo tanto pasa a estar anexionado “de iure” al Reino de Castilla. Después, como parte de la recién creada encomienda de Caravaca, depende de la Orden del Temple, y se le otorga el fuero de Alcaraz. En el siglo XIV la encomienda pasa a depender de la Orden de Santiago. En este tiempo hay que entender a Cehegín y Canara como entidades diferentes. Esta última fue señorío independiente hasta que lo compró la Orden de Santiago y fue encomienda diferenciada. Ya en el siglo XV Canara se integra definitivamente en la de Caravaca.

Uno de los aspectos fundamentales es la posición de Cehegín como castillo y villa fronteriza con el reino nazarí de Granada, lo que le convertía y obligaba, a ella y a sus gentes, a estar permanentemente en la vanguardia sobre la peligrosidad de la tierra de nadie que existía en la frontera.

Durante  los 250 años que transcurren entre la conquista castellana del Reino de Murcia y la toma de Granada es de vital importancia hablar de la despoblación del territorio del Reino de Murcia, en general, y de Cehegín en particular en el siglo XIV, lo que provocó una escasez de personas, y de producción, el que las tierras se volviesen baldías y fuesen ocupadas por el monte, se abandonasen las antiguas alquerías musulmanas y poblaciones como Canara o Alquipir, quedasen despobladas. Sin embargo, desde 1492 la economía resurge.

Historia Moderna

En el año 1.492 acaba la Guerra de Granada con la conquista de la capital del reino granadino por los reyes de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. Éste es un hito fundamental ya que ello va a suponer un cambio muy grande en la evolución, en todos los aspectos, de villas de carácter fronterizo como Cehegín. Hasta el año 1.492 se vivía, en la frontera, siempre en torno al temor de las razzias, los saqueos de grupos armados, lo cual provocaba que en cierta manera, aún pudiendo hablar de cierta permeabilidad entre ambos lados de Castilla y Granada, poblaciones como Cehegín viviesen un tanto encerradas en sí mismas. Cuando cayó el último reino musulmán de la Península se llegó a un tiempo nuevo. La población aumentó y la economía, sin duda, mejoró al socaire de la tranquilidad que se había obtenido. Aquí comienza, pues, el siglo XVI y la Edad Moderna.

El siglo XVI

En el Concejo había dos alcaldes ordinarios que eran elegidos una vez al año en el día de San Juan de Junio, el día 24 de dicho mes, y junto a ellos una serie de regidores, que venían a ser, salvando las distancias, el equivalente a los actuales concejales. También se elegía a una gran cantidad de oficios concejiles, unos por un año para ser renovados al siguiente, y otros por otro periodo determinado. Este sistema se mantendrá durante toda la Edad Moderna, aunque en la segunda mitad del siglo XVIII las elecciones de alcaldes ordinarios cambiarán de fecha, para realizarse bien el día 1 de enero, o en otras fechas diferentes en algunos años, como consta en la documentación capitular.

La Orden de Santiago, cuya misión prioritaria era el control militar de la frontera antes de 1.492, progresivamente, sobre todo después de la sublevación morisca de 1.566, irá perdiendo ese carácter eminentemente militar para pasar a dedicarse a cuestiones relacionadas con la administración de su cuantioso patrimonio en rentas y bienes del señorío santiaguista.

En este siglo se inician las obras de ampliación de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, que no acabarán hasta finales del siglo XVII. Se construyen las ermitas de la Concepción, la de  la Soledad y la del Santo Cristo.

En 1.566 se funda el convento franciscano de San Esteban, sobre la antigua ermita concejil de dicho nombre.

La economía florece al menos hasta el último cuarto del siglo. De hecho entre el año 1495 y 1595 la población se quintuplica, alcanzando aproximadamente 5000 almas (habitantes) a finales del siglo. Desde el primer cuarto de este siglo XVI se potencian las roturaciones de monte baldío concejil. En 1510 se urbaniza la que hoy conocemos como Plaza Vieja, pasando a sustituir a la plaza anterior que se encontraba en la Puerta de Caravaca.

El siglo XVII

En realidad el siglo XVII es muy parecido a la segunda mitad del XVI, en algunos aspectos, aunque económicamente va a ser una época muy problemática, con constantes sequías y con las periódicas epidemias que se irán presentando progresivamente. La documentación advierte de que la población emigra, perdiéndose tributaciones en la villa. En el año 1.698 parece ser que, por fin, se acaban las obras de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, que andaban casi latentes por falta de presupuesto desde el siglo XVI. Algo similar ocurre con el edificio del Ayuntamiento y la cárcel, que no se acaban de construir hasta el año 1.676, a pesar de estar proyectados desde 1.625.  La idea ya estaba planteada desde el último cuarto del siglo XVI, pues la antigua Casa del Concejo se hallaba en muy mal estado, hasta que cayó en ruina. También, en 1676, se urbaniza la plaza Mayor que viene a sustituir a la hoy conocida como plaza Vieja.

Encontramos de esta época edificios particulares como el que ocupa el Casino desde 1862, cuya portada es del año 1651, casa entonces propiedad de don Francisco Carreño Melgarexo, o el Palacio de los Fajardo, construido en el siglo XVII y reformado en el XVIII.

Hasta el año 1689 Bullas era aldea de Cehegín, convirtiéndose entonces en villa sobre sí con su propio Concejo y término.

Éste es un siglo económicamente difícil. Los problemas climáticos, con un enfriamiento generalizado de las temperaturas, documentado como el pico de la llamada Pequeña Edad del Hielo, influye en las cosechas de una manera desastrosa, a la vez que es un siglo, en general de sequía. Por otro lado las epidemias, sobre todo de malaria, ya que las de peste no afectaron a Cehegín en este siglo, vuelven a azotar con varias infecciones a lo largo del siglo, al igual que otras enfermedades que se hacen presentes. El Ayuntamiento tiene serios problemas económicos. Las luchas intestinas entre la nobleza local hacen que el pueblo se desangre en altercados y asesinatos constantes, sin que la Justicia, controlada por estas élites, haga nada por solucionarlo.

El siglo XVIII

El siglo XVIII ya es muy diferente al XVII. Conforme va avanzando el Siglo de las Luces, una parte de la élite cultural de Cehegín, que no el resto, se van imbuyendo de las ideas que llegan de Francia, de la Ilustración. No obstante Cehegín es un mundo rural, y las cosas cambian muy lentamente. Entre 1740 y 1770 aproximadamente la economía mejoró bastante. Se reactivó el comercio, que había decaído en el siglo XVII.

El cultivo de la seda volvió a tener cierta relevancia. La viña de secano era muy extensa y productiva, y la producción de vino de las más importantes del Reino de Murcia. Había varias fábricas de aguardiente. También se producía mucho aceite. El cultivo del cáñamo era muy importante. Ya está documentada desde el siglo XVI, y ahora sigue siendo relevante, la producción alpargatera.

En el año 1.725 llegó, desde Italia, la imagen de la Virgen de las Maravillas, encargada por el franciscano fray Francisco Moreno a don Pedro Antonio Peretti, comerciante cartagenero de origen genovés, que a su vez la encargó en Italia, costeándola él mismo. En el año 1.729 el  Concejo de la villa acuerda nombrarla como su Protectora y Abogada, lo cual es sinónimo de decir que fue en este año cuando se le declaró patrona de Cehegín.

En 1.725 se construye el pretil de la plaza del Castillo, desde el que se disfruta de un maravilloso mirador, y que en su origen servía para que los nobles gozaran de los actos y festejos que se celebraban en la plaza.

En el aspecto cultural el siglo XVIII está, como decíamos, empapado de la influencia de la Ilustración. Hay personajes como don Pedro Puche Montalbán, preceptor de latinidad, que influyó de manera determinante en personajes de una gran talla intelectual como don Pedro Chico de Guzmán y Hurtado de Salcedo, escritor, poeta, comediógrafo, o el erudito local don  Alonso de Góngora y Faxardo, hombre culto que realizó varios trabajos y crónicas de la historia de Cehegín. La segunda mitad del siglo XVIII fue época de un importante movimiento cultural entre las élites locales, que eran, al fin y al cabo, quienes podían tener acceso al estudio. En el último cuarto del siglo XVIII se creó una academia en Cehegín, que ya desapareció en la Guerra de la Independencia y no volvió a resurgir.

Historia contemporánea

El siglo XIX

Comienza con la Guerra de la Independencia desde 1.808 y acaba con la alcaldía de don José Navarro de Cuenca, y la plaga de la filoxera en el año 1.902, ya comenzando el XX. El XIX es una época compleja, donde la situación política provoca todo tipo de conflictos económicos y sociales. Hablamos de la Guerra de la Independencia. Para Cehegín, como para toda España, es un lastre económico brutal. En el año 1.812 Soult, en retirada desde Andalucía, saquea Cehegín con sus 50.000 hombres. La villa tardará años en recuperarse. El Trienio Liberal también provoca conflictos importantes a nivel local. En el año 1.836 aparecen los Ayuntamientos Constitucionales, y surge la figura del alcalde en un sentido moderno. De una u otra manera las Guerras Carlistas también acaban afectando a la sociedad ceheginera. Llegaron las desamortizaciones, desaparece la encomienda de Santiago y la sociedad local sigue siendo, como durante toda la Edad Moderna, reflejo de la distribución económica; unos pocos hacendados controlan la gran mayoría de las tierras y medios de producción locales. Se realza, ya desde la segunda mitad del siglo XIX, la minería del hierro.

El XIX es el siglo de las grandes epidemias de cólera de 1.855 y 1.885. Es el siglo de la construcción del cementerio viejo de la cuesta del Olivar, del teatro Calderón, de la fundación del Hospital de la Real Piedad, de la creación del Casino.

El siglo XX

Es el del aparente progreso que va teniendo Cehegín desde el año 1.900 con la llegada de la luz eléctrica, el trauma agrario provocado por la filoxera, la construcción del cementerio nuevo de 1.912, la epidemia de gripe de 1.918, la coronación de la Virgen de las Maravillas en 1.925, el inicio de la construcción, en 1925, de un sistema moderno de abastecimiento de agua, que tardará aún algunos años en ponerse en efecto para suministrar agua potable y la adhesión del Ayuntamiento a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla en 1927. Luego llega la II República, la Guerra Civil, y el Franquismo (la posguerra, los años 50 y 60, y la etapa final de la dictadura) y después los tiempos de la Democracia.

En 1952 se abre la Gran vía, una arteria vial fundamental en el casco urbano ceheginero.

Las llamadas Casas Baratas se construyeron entre 1955 y 1970 por la Delegación Nacional de Sindicatos como grupos de viviendas de acceso económico para la población. Los terrenos, que eran de propiedad municipal, en el paraje denominado Eras de la Tercia, fueron cedidos para la llamada Obra Sindical del Hogar en el año 1954. Las primeras se construyeron en 1955, haciéndose un grupo de 84 viviendas, por la Constructora Benéfica del Sureste de España. Las últimas se construyeron en 1970 como un grupo de 50 viviendas, también a través la Delegación Nacional de Sindicatos.

A partir de los años 60 se va produciendo un cierto despegue económico, que se refleja en la creación de varias cooperativas y fábricas conserveras con un gran potencial en trabajadores y producción. En cuanto a industria, de manera secuencial, encontramos la alpargatería como un importante motor económico de Cehegín desde el siglo XIX hasta principios de los años 60 del XX, luego la industria conservera y posteriormente la industria del mármol.

Datos Estadísticos de Cehegín

Centro Regional de Estadística de Murcia

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